Lo hoja de coca no es cocaína. Entrevista con el profesor Jorge Ronderos

Jorge Ronderos
Orsetta Bellani, El Reportero San Francisco (Foto: O.B.)
 

La hoja de coca no es cocaína, sino una planta central en la cultura de los pueblos andinos. Lo asegura Jorge Ronderos Valderrama, profesor de la Universidad de Caldas (Colombia) y coordinador del equipo de investigación y de la revista “Cultura y drogas”.

Profesor Ronderos Valderrama, ¿Cuál es el proceso de trans- formación de la hoja de coca en cocaína?

La cocaína es un alcaloide de la planta de coca, que tiene otros como nicotina y cafeína. Macerando la hoja de coca y utilizando sustancias como clorhi- drato, sulfato y en algunos casos también gasolina, se extrae el “cristal” de la cocaína, que es un polvo blanco. A menudo el alcaloide, la cocaína, viene er- róneamente llamada coca. “Coca” es la planta, que es una cosa muy diferente.

¿En qué forma los pueblos indígenas de los Andes utilizan la hoja de coca?

En las culturas andinas la planta de coca se utiliza con fines chamanicos y curativos, por ejemplo para algunas infecciones como el absceso. El utilizo tradicionales el mambeo, que consiste en mascarla mezclandola con saliva, y normalmente se hace con una finalidad y en un determinado contexto ritual. Por ejemplo los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia, dicen de mascar la coca para “tejer pensamientos”. La coca se utiliza también como alimento.

¿Cuáles son los mayores productores de coca? ¿Y cuáles países son los mayores consumidores de cocaína?

Los países que producen la planta de coca son Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador y también Venezuela, en una parte de la zona andina. A menudo la cocaína se produce ilegalmente en estos mismos países y la mayor parte se envía a los Estados Unidos que, siendo los mayores consumidores, cubren el 70% del consumo mundial.

¿Cuál definición de droga ha sido adoptada por su equipo de investigación? ¿Según esta definición, cuáles sustancias pueden ser consideradas drogas?

Normalmente con el término “droga” la gente se refiere a algunas sustancias psicoactivas prohibidas. En cambio mi equipo de investigación considera el concepto de droga desde un punto de vista más amplío, o sea como cualquier sustancia biologicamente activa, que en el momento en que es incorporada en un organismo produce un cambio y, en el caso específico del ser humano, una mutación de estado de ánimo. Caben en esta definición sustancias como azúcar, chocolate, cigarrillos, chile, heroína, marihuana, cocaína, cafeína, fármacos, refrescos, alcohol y perfumes.

¿Desde qué punto de vista su equipo de investigación estudia las drogas?

Estudiamos las drogas en el modo en que emergen en cada cultura, porque y como se utilizan, en que dosis producen problemas para la salud. Por ejemplo el alcohol, una droga que en nuestra cultura occidental se consuma desde milenios, si se usa adecuadamente no es negativo: una determinada dosis de alcohol puede ser un remedio, pero utilizado de forma inadecuada es un veneno. Otro ejemplo es el azúcar. Han sido identificadas alred- edor de ciento enfermedades asociadas a su consumo, o mejor dicho a su abuso, y conocemos el caso de una comunidad peruana en la Amazona donde la población está adicta al azúcar: lo consuman de modo compulsivo y tienen graves problemas de salud.

¿Cómo han nacido las drogas?

Muchas drogas nacen como remedio para curar una enfermedad o, más en general, han tenido aplicación médica. Por ejemplo, en el siglo XVI el azúcar no se consumía masivamente como se hace hoy, sino lo utilizaban los médicos en las cortes europeas para curar la melancolía. Otro ejemplo es aquel del opio, que en el siglo XIX en Europa se utilizaba para curar varios tipos de enfermedades, incluso para calmar el llanto de los niños. La cocaína, creada en Europa alrededor del 1880, fue el primer anestésico utilizado en medicina. Evidentemente es una sustancia que puede pro- ducir efectos muy negativos.

¿De qué depende, por lo tanto, la denominación “droga” o “medicina”?

Depende del contexto cultural, donde la medicina y la ciencia contribuyen a la formación de una cultura. Si tomamos el caso de los deprimidos, que son sujetos dependientes de los fármacos antidepresivos, vemos como en nuestra sociedad los consideramos “drogadictos bueno”, porque asumen drogas legales.

¿Por qué en el curso de la historia y adentro de la misma cultura algunas sustancias pasaron de ser consideradas “medicinas” a ser consideradas “drogas”?

La definición se basa sobre factores económicos y me- canismos de poder, más que sobre criterios relativos a la peligrosidad de la sustancia. En Rusia, durante la época de los zares, fue prohibido el café: se consideraban terroristas a los consumidores de café y fueron perseguidos, encarcelados y se le cortaba un un trozo de oreja para poderlos identificar como enemigos del sistema.

¿Qué opina de la prohibición de la producción, del consumo y de la comercialización de las drogas como estrategia para combatir el narcotráfico?

Aunque una determinada sustancia esté prohibida, hasta que habrá alguien interesado en consumirla, alguien la producirá. Por esto en economía se habla de la ley de la demanda y de la oferta. Es un hecho que el narcotráfico es un producto del prohibicionismo, que los carteles criminales perderían gran parte de sus ganancias si el estado legalizara y controlara la producción y la venta de drogas. Durante la Cumbre de Américas, que se ha llevado a cabo en Cartagena de Indias (Colombia) en abril de 2012, los gobiernos latinoamericanos han reconocido el fracaso de la “guerra al narcotráfico”, que genera corrupción y se convierte en una guerra contra la población.

Entrevista publicada en febrero 2013 por El Reportero San Francisco

Versione italiana: http://www.sobreamericalatina.com/?p=276

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